Visiones Fugaces

miércoles, 11 de mayo de 2011

Día 14 y 15 (El Llanero Acompañado)

Arequipa, la ciudad blanca de los arcos y los naranjos, de los muros volcánicos revelo mi ton y mi son. Mucho tiempo tarde en dar cuenta de mis elaboradas esencias, muchas lunas fueron testigos de mis nombres encriptados.
El nombre aquel que solo algún padre sabe, en clave sol, escrito en Arameo o Tihuanacotamente pronunciado.

Las calles de una colonia más grande que las carpas, obediente a España y por sobre todo a su Viracocha crucificado pero con falta y pelo largo, anchas por ser piedra y piedra por ser blancas, susurrar a quienes las transitan, a pesar de su estupor, que las decisiones que toman han de ser indefectiblemente irrenunciables.
La decisión que me llevó a hacer este viaje fue ponerme a prueba, a ver, si los astros controlan que tan desnudamente me planté, eran coprotagonistas mis tan buscados fracasos heroicos. Mi hipótesis fue profundamente refutada. A lo largo del viaje pase los obstáculos y las pruebas actuando por mi instinto. Como me salía, como tenía ganas, como me apetecía.

Y apetecible-mente, conocí a Juampi. Me volví a cruzar a ese pibe buenazo, servicial, comprensivo, cariñoso, jodon pero respetuoso. Anarquico y ansioso en sus apetitos. Impulsivo, pero...tampoco. Y Querible.

El factor común para ser Juampi es la gente. Sean cordobeses, de Agronomía, de San Marino, de Chile, de Viejas amistades (antes truncadas ahora curadas), de vicente lopez, suecia, suizamente peruano, ecuadotoriano, o como en esta camioneta, rosarinos. Todos hacen un factor común.
Hice el viaje solo para volver a acompañarme. Porque así me gusta, porque así, valgo.

¿ Esta bien ? No me importa. Es quien Soy

Un Zoon Politikon con una clara adicción a llevarse bien con quien lo rodea, y tratar, cortar y medir, mi capacidad de tener ganas de ser felices juntos.
Por un rato, por un día, por un sueño o por una vida.

Porque cada momento que inicié en este vieja va a durar hasta que la última de mis historias deje de respirar.

Brindo por el aliento de todos los cuentos que nacieron a donde hoy llego.

Hola La Paz, aquí vuelvo.

Juampi, desde una camioneta con cholas rubias, chicha, pan y turbulencia, entrando en la ciudad en ruinas con más vida del mundo.

29 de Enero, 2011

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